La bebida de la amistad.
La bebida del mate nace de los indios guaraníes que habitaban la zona norte de la Argentina y países limítrofes. Luego los conquistadores se encargaron de difundir esta costumbre por el resto del país y las misiones Jesuíticas iniciaron su cultivo. Se asocia especialmente a la hospitalidad del gaucho y la vida del campo. Hoy popularizada es una bebida que nos acerca y nos identifica como Argentinos. Los gauchos, conocidos por su estilo de vida nómada, bebían yerba mate para mantenerse alerta y con energía durante los largos días en las Pampas. Este intercambio cultural entre las tradiciones indígenas y los colonos europeos consolidó el lugar del mate en la herencia argentina.
En Argentina el mate, es mucho más que una simple bebida. Es un ritual compartido, un símbolo cultural. Puede que tomemos mate solos, pero lo hacemos especialmente con familiares, amigos y también con desconocidos. El ritual de compartir mate sigue profundamente arraigado en la identidad nacional y significa hospitalidad, conexión y comunidad. Además de su importancia cultural, la yerba mate es reconocida por sus beneficios para la salud. Está repleto de antioxidantes, vitaminas y minerales, lo que lo convierte en un estimulante natural para la salud. La yerba mate tiene un sabor amargo y terroso, que puede ser un gusto adquirido. A menudo se lo compara con el té verde, pero tiene un sabor más fuerte y robusto. Algunas personas añaden azúcar, miel o cítricos para realzar el sabor.
Hoy, la bebida se ha popularizado en el mundo, gracias a reconocidos argentinos, como Messi o Colapinto que difunden nuestra bebida y la comparten entre sus colegas
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Solo pídele a Sebas que te enseñe y será un placer compartirlo contigo durante tu estancia.